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KAPIEVI ECOVILLAGE, un lugar para quedarse

El tiempo aquí parece quedarse dormido, cualquiera puede mirar su reloj pero es como si ese tiempo atado a la muñeca izquierda midiera otra cosa. No vale la pena mirar el reloj pulsera para perderse en cálculos inútiles. Aquí el reloj lo dicta el sol. Viajar por la selva es viajar hacia un mundo desconocido, debes estar abierto a ese nuevo mundo de sensaciones que envuelven y agudizan los sentidos. Un mundo que espera ser descubierto.

Kapievi Ecovillage… Ubicado en la Reserva de Tambopata en Puerto Maldonado, Perú. Un hospedaje en el medio de la selva, pero a sólo 10 minutos de la ciudad en las divertidísimas mototaxis! Un lugar privilegiado para los amantes de la naturaleza y una modalidad hotelera para quien quiera vivir una experiencia diferente. 

Esta vez, les describiré el Hotel pero no de una manera aburrida, sino a través de mi experiencia, contándoles cómo es un día en Kapievi, algo así como un Reality Show para que se lo imaginen, lo vivan y lo sientan!!

A las 6:30 comienzan los ruidos matutinos propios de la selva, junto al astro luminoso que se yergue amarillo incandescente. Araras rojas y celestes, y pájaros autóctonos nos despiertan. La voz de la naturaleza comienza a sentirse y vivirse.

 

“Orquídea”, una de las tres cabañas. Un diseño inspirado en las formas sinuosas de la naturaleza, integrándose con el paisaje.

 

Salgo de mi cabaña redonda (sí, leyeron bien, totalmente redonda), camino sobre un colchón de hojas secas siguiendo el sendero que nos separa hasta el comedor, esquivo algunas telas de arañas formadas en la noche, corro algunas ramas y encuentro de nuevo el sendero. Veo una hermosa y gigante mariposa, un picaflor que lo embellece todo y descubro las demás cabañas que forman parte del paisaje (sus nombres también): Sol, Estrella y Orquídea. 3 cabañas con una arquitectura y un diseño que continúa las líneas y el respeto por la naturaleza imitándola en todo momento. Los materiales y el mobiliario están mínimamente tratados y las formas, curvas, dan una gran sensación de encontrarte en la selva misma. La luz natural en las cabañas, entra por todos lado, creando así un ambiente natural y lleno de magia.

¿Has experimentado una ducha abierta al contacto con la naturaleza, pero calentita, relajante y sensacional? ¿Has tenido la maravillosa experiencia de levantarte y que tu jardín sea una selva? ¿Has vivido alguna vez en contacto con la naturaleza? Son experiencias y momentos que recomiendo, aunque sea una vez en la vida!

 

Lugar para estar y permanecer. Totalmente inspirador. 

El interior de la cabaña “Sol”, una cabaña familiar y súper acogedora!

 

Continúo el sendero y me topo con una estructura circular y abierta, la denominada “Maloca Yoga”, donde un incienso agudiza mis sentidos. Las esterillas ya están dispuestas para la clase de Yoga y una música zen acompaña el momento. Así es!! Incluido con tu hospedaje hay muchas actividades, y otras que puedes encontrarte al momento de llegar. Clases de Kundalini Yoga cada mañana a las 7 a.m., talleres vivenciales de Arte Amazónico Shipivo, ceremonias con chamanes de limpieza y purificación, rituales, lecturas de coca, e infinitas actividades dependiendo del momento que elijas ir.

 

En la “Maloca Yoga” las energías se sienten y todo se torna posible.

 

Un desayuno vegano-vegetariano me está esperando luego de mi clase de Yoga. Jugos de papaya y plátano; piñas gigantes y dulces, ensalada de fruta fresca, infusiones con hierbas del lugar, chocolate orgánico preparado con jengibre y otras especias, crêpes francés, jaleas de coco, pan integral casero. Todo en una cocina donde la creatividad e imaginación juega un factor preponderante. Anthony, dueño del lugar y chef de profesión y pasión, ofrece también con una amplia y hermosa sonrisa, menús vegano-vegetariano. Al mediodía, una larga mesa familiar se extiende. Los coloridos platos que siempre incluyen entrada, plato principal, postre y refresco, se disponen conformando un lugar que invita a compartir un momento agradable.

 

Almuerzos vegetarianos. Entrada, plato principal y postre! Abundantes, creativos, coloridos y en familia!

 

Con todo este ambiente reina la paz. Pues no es sólo el lugar. Voy a dedicarle un momento a la gente de ese lugar que se mezcla con la armonía de la naturaleza. Cautiva, inspira e incita a reproducir la actitud de cada persona que permanece por allí. La sonrisa cada mañana, la predisposición a ayudar y a compartir, la preocupación por el otro, la empatía y la necesidad de la colaboración son valores que aquí, en Kapievi, se cuidan y se respetan.

 

Un lugar donde todo es posible, un lugar que apasiona y que lleva a quedarse más de lo que uno tiene planeado. Los invitamos, pero le aconsejamos de verdad… No mire el reloj, no cuente los días y vaya con tiempo para quedarse porque querrá quedarse!!

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5 Comments

  • semillitasol

    Que lindo relato! Buena Semilla Pierina!!! Ahora sonrisa y manos de Anthony!!! Cierro los ojos y llegan tantos buenos recuerdos… Es el Corazón Pierina, el Amor por la Tierra!!! Gracias Hermana Buena Semilla!!!

    agosto 16, 2017 at 2:40 am Reply
    • mariabelen

      Un lugar muy especial, con gente demasiado especial llena de Luz y Amor!

      agosto 16, 2017 at 10:56 am Reply
    • mariabelen

      Así es! Un lugar fantástico y coon buena gente! Con respeto y amor a lo que hacen!!

      agosto 25, 2017 at 10:15 am Reply
  • ELSIE

    Felicitaciones querido Anthony que ganas de ir ojala muy pronto! Cariños Elsie

    agosto 16, 2017 at 2:30 pm Reply
  • gina

    nosotros tenemos la dicha de vivir en kapievi, nuestra casa es la primera que sale en la foto. gracias por tantas palabras inspiradoras, nos hace recordar que estamos por buen camino… saludos desde la reserva tambopata

    agosto 20, 2017 at 5:19 pm Reply
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