Ser MUJER dentro de una kombi!!

Después de darle muchas vueltas a este artículo decidí no pensarlo mucho y escribir. Escribir sin especular demasiado en si las palabras sonaban lindas, si alguien lo leería, si sería interesante o si sería útil (creo que la gran mayoría espera artículos de viaje, listas de los mejores lugares para visitar, top 10 de cosas para hacer, cosa que creo que pueden encontrarlo cliqueando en Google).

Lo que para mí ya se tornaba normal y cotidiano luego de más de 1 año en la ruta (y por eso pensaba a quién le interesaría esto), era para otros un interrogante. Siempre usás la misma ropa? Cómo lavas? Y las cuestiones de “chicas”? Quién te corta el pelo? Y la cocina? Cómo cuidas tu cuerpo? Haces ejercicio? Y con tu pareja? Creo que nos tiraríamos los platos por la cabeza.- Son alguno de los comentarios y preguntas de mujeres curiosas.

Si bien no me considero una chica cosmo, desesperada por tener lo último del grito de la moda, desde hace tiempo se me ha despertado mi lado más femenino. Me encanta verme bien, adornarme, peinarme, perfumarme, pintarme, cambiarme de look, diseñarme la ropa, cambiarme de prendas. Aunque de niña tenía más autitos y pelotas, que muñecas, hacía más deportes que manualidades, vivía más afuera de casa con varones que dentro de casa con mis hermanas y tenía más caídas producto de la brutalidad de los juegos, que delicadeza. Gritaba si me peinaban, lloraba si me colocaban un vestido y sufría si de penitencia tenía que quedarme encerrada. Ahora ya no. Pero haber desarrollado cierta masculinidad en mi temprana edad, ha ayudado a que hoy pueda convivir con ambas partes. Lo simple y lo complejo. Lo combinado y lo descombinado. Lo activo y lo pasivo. Lo ordenado y lo desordenado. Lo femenino y lo masculino.

A continuación les compartiré algunos tips que tal vez resuelvan la curiosidad de muchos:

1) Mis outfit: no tengo que ponerme!!

– “No tengo nada que ponerme!” “Necesito esos zapatos” “Cuál me pongo…¿Ésta o ésta?” “No me gustaba tanto, pero estaba tan barato” “5 minutos más y estoy lista!” – ¿Te suena alguna de estas frases?

Tengas un armario enorme o pequeño, mil zapatos o sólo dos, muchísimas prendas o tan solo una, vivas en una casa con mil conjuntos para armar o en una kombi con muy pocos, el sentimiento es compartido por todas nosotras y queremos algo nuevo, algo diferente, algo para cambiar. 

Les cuento que dejé muchísima ropa. Pero la que traje se transforma en mi ropa favorita (aunque a veces quiero la que dejé, pero así somos y me encanta!). Fue una ocasión estupenda para darme cuenta que terminaba usando siempre lo mismo. Simplifiqué mi vida, me ahorra más tiempo y energías porque no tengo que pensar tanto qué ponerme y puedo usar mi mente y mis horas para cosas que considero más importantes. Me ayuda a ver que tampoco necesito tanta ropa para vivir. Cada artículo es lavado mil veces, por lo que el desgaste que sufre es mayor. Para un viaje así las prendas oscuras vienen bien, pues un pantalón blanco es muy bonito, pero sé que al segundo uso lo tengo todo sucio y ocupa un espacio en el lugar de la ropa sucia. Para lugares de calor los vestidos y soleras son la mejor opción porque es una sola pieza la que anda dando vueltas. No olvidemos que esto ayuda a mantener la kombi (en el caso de usds. lectores podría ser un armario) más limpio y ordenado. Tengo una bufanda y un pañuelo que sirve de pareo. Tengo una sola bikini y un traje de baño entero para nadar. Tengo unas zapatillas de trekking y otras de uso diario. Un par de ojotas. Podría seguir numerando pero no quiero aburrirte. Todo lo que tengo lo uso, tiene su funcionalidad. Me gusta la ropa. Sí. Pero ahora veo una manera que con poco y con imaginación puedo hacer mucho. Te desafío a que te unas a este cambio desde tu casa y verás lo bien que se siente!!

Además no olvidemos que “La revolución minimalista de la ropa ayuda al medio ambiente y te ayuda a vos misma”.

2) Lavar la ropa y planchar

Tenemos un espacio destinado a la ropa sucia, pero al tener pocas cositas, lavamos con bastante frecuencia. La ropa interior, a diario y a mano. Generalmente en casas de familias nos ofrecen el lavarropas, pero si por varios días esto no sucede, balde en mano, jabón blanco y manos a la obra!

Plancha? Olvídalo. Hay ropa que no necesita plancha y otra que con una estiradita es suficiente.

 

Lavando ropa en el Lago Huaypo, cerca de Cusco, Perú.

 

3) El lunes arranco la dieta y el gimnasio, les juro!

Odiaba los gimnasios en septiembre cuando se acercaba el verano y se llenaba de gente. En realidad, nunca me gustó ese espacio cerrado, rutinario, de aire viciado y gente mirándose al espejo. Pero toda mi vida hice actividad física y estuve en movimiento, y el viaje no fue un pretexto para alejarme.

El mat (una pequeña colchonetita) arriba de la kombi. Yoga al aire libre, frente al mar, frente a una cascada, en un bosque, dentro de la pieza de un hotel, en solitario, en grupo. Mágicamente encuentro prácticas abiertas a todo público dondequiera que esté. De meditación, Hatha Yoga, Ashtanga, Vynasa, Kundalini, charlas, talleres, prácticas. Mi curiosidad siempre me lleva a asistir, a conocer y a aprender. Sí! En el viaje! Y con presupuesto viajero, sin necesidad de pagar costosísimos gimnasios o talleres y cursos.

 

Parada de cabeza en la Chapada dos Veadeiros, Brasil.

 

Además hacemos muchas caminatas, actividades al aire libre, estamos en constante movimiento. Si tenemos que elegir cómo llegar a un lugar que es inalcanzable con la kombi, intentamos que sea a pie. En algunas ciudades, encuentro ciclovías y corro, o bordeo el mar, en otros ando en bicicleta, o nado en lagunas y océanos cuando aparece la oportunidad.

 

Terminando una clase de Yoga, así es mi felicidad… Olón, Ecuador.

 

No soy fan de ninguna dieta, de hecho, no creo en ellas. Creo en el poder de la comida natural y el sentido común. Todos medianamente sabemos cuáles alimentos son saludables y cuáles no, y el cuerpo te lo hace saber (y si aún no le has prestado atención, obsérvalo después de alguna comida). Viajar, se asocia a comidas chatarras, en exceso y fuera de casa, todos términos alejados de la palabra Salud. Nada más lejos en nuestras vidas! Imagínate años viviendo en un All inclusive comiendo y bebiendo de esa manera, o viviendo las abundancias que provocan salir de viaje 15 días en el año. No sólo el presupuesto se nos iría de las manos, sino que nuestro cuerpo no lo resistiría. Probamos ciertos platos típicos, pero también cocinamos la mayoría de las veces, y no nos olvidamos de probar las frutas y verduras de cada lugar, que siempre son frescas, diferentes y económicas.

 

Haciendo el Saludo al Sol al pie del Volcán Cotopaxi, a casi 3.800 m.s.n.m., Ecuador.

Agrego un plus a este punto, porque creo que al cuerpo hay que ayudarlo con la mente y el espíritu. Así como dedico horas a ejercitar el cuerpo también se las dedico a mi bienestar en general. Aun sabiendo que el viajar ya es terapéutico por sí solo, en un viaje largo procuro buscar actividades que refresquen mi mente y mantengan mi motivación que para mí, es el ingrediente fundamental que da sentido a lo que hago. Cómo? Meditando, leyendo cosas que ayuden a mi crecimiento, asistiendo a eventos y cosas que me gusten (círculos de mujeres, cine, teatro, charlas, talleres, etc), expresándome a través del arte (principalmente la escritura) y por sobre todas las cosas cuidando mis pensamientos. Y además, una mente entrenada, serena y tranquila nos ayuda a estar en forma y evitar atracos (esa maldita ansiedad que lleva a comernos hasta las uñas).

 

La “Gota Kaliandra”, un espacio de música, silencio y meditación, Alto Paraíso de Goiás.

 

4) La cocina

Nunca me gustó mucho este tema. Siempre que pueda hacer algo que no necesite cocción mejor. Comemos muchas frutas y verduras de la estación y del lugar donde vamos. Cuando nos sentamos a cocinar esto es en equipo! Mientras uno corta, el otro va lavando. Mientras uno cocina, el otro va condimentando y así. Sino, en un espacio tan reducido donde los codos se chocan y el olor invade nuestro sueño y se convierte en pesadilla, sería imposible. No tenemos heladera así que se cocina y se consume. Se compran los insummos perecederos a diario. Una excelente idea para conocer las ferias locales, sus frutas y verduras, y otras cositas típicas. Vajilla? Materiales de cocina? 2 platos, un hervidor, una olla, una sartén, 2 pares de cubiertos, 2 vasos/tazas. Listo! Recordamos siempre el gran interrogante: realmente necesito esto o aquello? Mejor no tener muchos platos para no tirarnos los platos por la cabeza. Agrego: no tenemos horno y soy vegetariana, por lo cual no hay milanesas con papas.

5) Estoy manchada?

Primero aviso: “Amor, me vino”. Para evitar futuros encontronazos. Días antes lloro sin ninguna razón aparente, pero ya doy la alerta de me “debe estar por venir” snif snif. El diálogo es mi mejor aliado. El viaje ha ayudado a conocerme y respetar un poco más mis ciclos y momentos. Tengo un calendario menstrual en papel, con forma de mandala, en el que anoto mis fechas, y un calendario lunar para ir anotando en los días de la menstruación cómo me siento, qué colores me gusta usar, si prefiero estar con gente o sola, si estoy más alegre o más triste, más creativa o tal vez mas analítica. Me ayuda a conocerme y no elegir en esos días salir mucho de la kombi si me di cuenta que prefiero estar sola, o a no escribir si veo que mi creatividad es nula.

Toallitas, protectores y tampones se consiguen en todos lados, pero también hay otros métodos mejores aún para viajar, como la copa menstrual.

 

Hay días que quiero estar así, solo en la cama y en silencio. Y mejor que me quede ahí.

 

6) Kit de belleza y Peluquería

No se crean que no es posible tener cremas, perfumes, esmalte, maquillaje! El tema es elegir sólo uno de cada cosa. Aplico el minimalismo en todo. Una crema, un perfume, un delineador, una máscara de pestaña, un labial, una base y así. Y en lo posible orgánico (ya no hay colgate ni dove en la kombi, dentífrico y desodorante lo elaboramos nosotros). Cuando salgo a la ruta me siento de fiesta. Y cuando voy de fiesta me gusta arreglarme. Abro el espejo de la kombi y comienzo mi ritual. Me peino, me maquillo y estoy lista para ir de fiesta! A conocer mas lugares! Espejo tengo sólo uno pequeño y los de la kombi, así que hace ya un año que no me miro cuerpo completo.

– No! Le dije las puntas no más! Ir a la peluquera, estar 3 horas y que me achuren el pelo no es de mi agradp. Me gusta hacerme algunos cambios y siempre hay otras viajeras de manos de tijera que se animan y cortan. Vale aclarar que nunca fui de estar calentando el banco de la peluquería, mas bien cada 2 o 3 años me presentaba, así que no es mi problema.  

 

Amo los sombreros como verán 🙂

7) Depilación: tema de viajeras y chicas

Por supuesto que me depilo! Esto suele ser algo muy personal y difiere en cada viajera. Yo uso el mismo método de siempre, de cuando vivía en Córdoba. Cera a baño maría y la Depilady que viaja conmigo (me he depilado hasta en un taller mecánico). Tenemos un conversor que transforma energía de 12v. a 110v. así que puedo enchufar la maquinita arriba de la kombi. Si estamos en algún lugar sin Blanquita durante un tiempito, uso la famosa track, Gillette o maquinilla de afeitar que es rápida, cómoda y ocupa muy poco espacio. La pinza de depilar con un pequeño espejito son mis mejores aliados y va con migo a todos lados.

 

Viajando me ha tocado empujar. Acá, en el casamiento de mi hermano, en Adelia María, Córdoba, fue sólo demostración. Blanquita sabe cuándo no es el momento de pararse.

 

8) Limpieza y orden dentro de la kombi

“Levantaste la tapa” “Bajaste la tapa” “¿Tiraste la cadena?”

Estas simples expresiones no son temas de mucha incumbencia porque no tenemos baño dentro de la kombi.

El “Día de limpieza” son todos los días, pues siempre limpiamos y acomodamos (o cada vez que podemos). Cada mañana tendemos la cama (es decir doblamos sábanas, frazadas y bolsa de dormir), los platos se lavan luego de cada comida (nada de dejar los platos para el otro día si no queremos que incansables hormigas se lleven nuestra vajilla), la ropa en desuso se guarda y se aromatiza el espacio tornándose bien agradable para estar. Después de todo no es un simple vehículo, es nuestra casa y nos gusta estar en ella!!

 

Días en que desvalijamos la Kombi y la limpiamos a fondo. Pero en el día a día la limpieza es bien diferente.

 

 

14 Replies to “Ser MUJER dentro de una kombi!!”

  1. Belén…felicitaciones !!!la verdad,?estoy emocionada!!!me encantan tus conceptos de vida!!!SOS una escritora excelente!!!bella vida!!!!hermosas fotos,q trasmiten todos tus sentimientos,al igual q tus palabras!!!abrazo y beso gigante!!!

    1. Gracias por tus palabras!Comparto estos conceptos que hemos aprendido en el camino para que se expanda el término de felicidad en muchas direcciones y formas de vida! Tal vez alguien pueda reflejarse o encontrar su camino… Gracias Adriana! Abrazo grande!

  2. Genial el relato!!!! Me encanta lo que hacen !!! Digno de imitar !!! Besos

    1. Gracias Marilyn!Gracias por leer, por compartir y estar del otro lado! Gracias por tu tiempo! Un abrazo grande!!

  3. Florencia Cámpora says: Responder

    ¡Me encantó el artículo! Siempre escribiendo. Si mos habremos mandado cartas y cartas de pequeñas, y las tuyas siempre venían en varias hojas…jaja. Me encanta cómo se organizan y me alegra mucho verte tan feliz. Los mejores deseos para los dos y a seguir viajando y disfrutando 😀😙

    1. Viajá y Reíte says: Responder

      Hola linda!! Excelentes recuerdos de esas cartas que aún conservo. Ir corriendo al correo o mirar debajo de la puerta a ver si habías enviado alguna carta! Mis primeros pasos escribiendo jajaja. Un abrazo grande y mis mejores deseos para ti tb!!

  4. Que grande!!!!! Vivir viajando significa desprenderse de muchas cosas que en realidad no necesitamos. Sos super buena escribiendo Belu!!!!! Aplausos.

    1. Viajá y Reíte says: Responder

      Así es Jesi, y lo sabes mejor que nadie, a través de la experiencia. Que sigan tus viajes, tus platos y tus escritos! Admirable valentía la tuya de ser mujer viajando sola! Abrazo grande y espero tus escritos (pronto saldrá tu pedido, aún tengo que recolectar mas recetas).

  5. Hola hermanita, amiga del alma: Me tomé mí tiempo para leerte. La primera parte me hizo sentir muy identificada….!!!!! Somos un poco y un poco, está en convivir con ello y equilibrarlo.
    Me encanta escuchar como te conectas con lo femenino, con vos y tu alma. Claramente la naturaleza, la no rutina ayuda un montón.
    Me gusta ver está mujer en movimiento, completa y decidida.
    Adelante amiga!!!!! El articulo está muy interesante.
    Te quiero tanto!!!!! Se feliz, que en cada risa te acompaño!!! Abrazo.

  6. Querida hija…..nadie mejor podría describir nuestra filosofía respecto al minimalismo como vos lollamas…esa teoría “lamejor del mundo” la practicó sin darle ningún nombre la nona Surieta, , yo sigo sus pasos convencida y segura y la siguen uds….en lo único q no te seguimos es en lacomida sana jajaja.

  7. Belén, felicidades. Ayer, te conocí en Silvia, les deseo lo mejor para esta aventura. Nos identificamos con ustedes por que tan bien hemos sido aventureros.

    1. Muchas gracias!Siempre es un placer conocer gente y compartir! Un abrazo grande y por más aventuras en la ruta!!

  8. Hola los acabo de descubrir en La Voz. Me encanta la aventura que emprendieron…mucha suerte!! Paz Palma

    1. Viajá y Reíte says: Responder

      Hola Paz! Muchs gracias por escribirnos! Un abrazo grande!!

Dejá una respuesta