CHAPADA DOS VEADEIROS: VIAJES PARA EL ALMA

La “Cataratas dos Couros”, en la Chapada dos Veadeiros, despliega su fuerza y su imponencia, revelándonos: “Podemos ser y hacer aquello que anhelamos”

Una de los principales controversias entre los viajeros es en referencia a la salud (y del entorno que lo empeora con expresiones como “no puedo creer que no tengan seguro social”! y si les pasa algo?).

Entonces, ¿Qué hago si me enfermo en otro país? ¿Debo adquirir aquellos planes costosos de salud para viajeros? Y un sin fin de preguntas proyectando situaciones que no sucedieron y quizá nunca sucedan. Por el momento no podremos ayudarlos a elegir el mejor plan de seguro de viajes (estamos sin cobertura desde hace 2 años), pero sí sembrar una semilla e invitarlos a visitar lugares y experimentar prácticas que ayudan a sentirnos fuertes y sanos durante el viaje (quédense tranquilos que no les haremos probar gusanos o insectos o alguna cosa rara). 

Nuestro interrogante con respecto a la salud, siempre fue otro… ¿Podemos viajar y sanar a través de nuestro propio auto-conocimiento? ¿Puedo viajar y conocer actividades que ayuden a dicho proceso? Y el camino nos mostró lugares a los que nosotros llamamos “Sanadores” (y por cierto volveremos en caso de necesitar “sanar” alguna cosita).

Un lugar de Brasil, hizo humo a nuestros inquietud. Como otros tantos viajeros, no sabíamos ni dónde quedaba en el mapa la “Chapada dos Veadeiros”. Teníamos en mente una ecuación conocida entre trotamundos; Brasil = Playas o Amazonas. Pero adentrarse al corazón de este país vecino, significó descubrir más allá de lo que nos muestran las guías de viajes y blogs de viajeros, descubrir que lo místico y exuberante hay que vivirlo, descubrir que las mejores rutas son las que pocos han transitado y lejos están de nuestros planes.

Primero les contaremos que hay muchas chapadas en Brasil, siendo la chapada, una formación rocosa elevada (superior a los 600 metros de altura), que tiene una porción bien plana en la parte superior, y están conformadas por pequeños pueblos enigmáticos, perdidos en el tiempo y rodeados de sierras y un gran silencio. Sí, no me olvido del silencio porque está muy presente en estos lugares. Y lo notarás tanto que te darán ganas de estar en silencio también.

Y así nos topamos con Alto Paraíso, la puerta de entrada a la Chapada, en el estado de Goiás. Un estado de calor seco, donde las horas de siesta se tornan una eterna agonía, llegando el alivio con las primeras brisas a las 17 hs. Un Estado de un portugués cantado, rápido y cerrado, con gente a paso lento y ráfagas de viento gruesas y calurosas, de esas que te secan la garganta. La ciudad es el punto de encuentro de diversas tribus y el hogar de unas 40 comunidades místicas, filosóficas, religiosas: Daimists, Oshoists, Hare Krishna, Kardecists, Protestantes, Espiritistas, Budistas y otros. Lugar donde conviven fieles, chamanes, esotéricos, escépticos, aventureros y eco-turistas en perfecta armonía, en un escenario rodeado de grandes cañones, ríos cristalinos, pozos de agua, cascadas, piletas naturales y minas de cristal. ¡Así es! Como leyeron, cuarzo y cristal por donde camines. Un santuario natural ubicado sobre una inmensa placa de cristal de cuarzo, que abriga las aguas más puras, junto a una inmensa biodiversidad. Por si no lo sabías, el cuarzo es el “Maestro Sanador” y la “piedra del poder” (¿será la piedra filosofal de la que habla J.K. Rowling en sus libros de Harry Potter?), ayudando a activar la cura en el cuerpo físico y a armonizar y equilibrar las energías del medio ambiente. Entonces, si estamos parados las 24 horas encima de esta placa, lo creas o no, habrá algún cambio; llámalo amplificación de las energías del cuerpo, elevación de las vibraciones, o vamos mejor a los términos común y corriente, y simplemente te sentirás mejor sin saber por qué. Esos momentos en que uno está contento y en paz.

Por esto y por la localización a la misma latitud que el Machu Picchu, es considera un lugar lleno de misticismo. Pero no te asustes, también hay mucho ecoturismo, senderismo, trekking para hacer y explorar su entorno bellísimo! Como visitar Loquinhas y sus pozos de agua tan verdes y transparentes como el mar caribe, o la Cataratas dos Couros, donde la fuerza del agua te empuja y te azota, o visitar el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros, en Sao Jorge, a 36 km de Alto Paraíso, y caminar por sus senderos hasta que quedes rendido (y si andás en Motorhome, lleváte provisiones y te recomendamos dormir bajo una luna llena en el Parque!).

Loquinhas: pozos de agua con cascadas que cuando recibe rayos de luz el agua se torna verde esmeralda, color de sanación

 

Para llegar a la Chapada es muy fácil. Se encuentra en el centro del país, cerca de Brasilia, la capital, separada por una excelente autopista, Br- 010, a tan solo 240 km al norte (para quienes van en auto/motorhomes, no se pierdan las estaciones de servicio, son como un shopping: ducha con agua caliente, wifi, enchufes y hasta café libre!). O también puedes tomar un ómnibus directo hacia Alto Paraíso o alquilar un auto (o pedir “carona”, o a dedo, fácilmente).

De más está decirles que en este lugar sobran centros holísticos, con una extensa propuesta para comenzar o continuar con un proceso de sanación, cura y auto-conocimiento y por qué no descansar en medio de bellezas naturales, junto al astral mágico que envuelve la ciudad. De lunes a lunes actividades abiertas a todo público: musicoterapia, aromaterapia, mantralización, meditación, reiki, alineamiento de chakras, yoga, constelaciones familiares, medicina ayurvédica ¿Pueden curiosos que pasan por ahí, sin conocimiento alguno, sumarse a estas actividades? Por supuesto! Es la mejor manera de conocer y adentrarse! Así, terminé participando de una muestra de cine sobre “Arte, espiritualidad y medio ambiente”, bebí flores tratadas con agua ozonizada de agua de cristales, realicé, inconscientemente, símbolos extraños con mis manos (mudras), canté mantras en un idioma indescifrable (sánscrito) y bailé al son de los tambores.

“La gota”, un espacio de música y silencio dedicado a escuchar y vivenciar trabajos de armonización a través de la vibración de diferentes instrumentos. Su forma de iglú, bien redondita, potencia los sonidos y vibraciones.

 

Luego de pasar algunos días en la ciudad ya no es raro cuando alguien se presenta en el almuerzo como chamán, maestro, discípulo, o conocedor de ciertas prácticas como la ayahuasca o cuando saludan por la calle con “Namasté” juntando sus manos en forma de oración en lugar de “hola”. Un nuevo grupo de eco-peregrinos y hippies chic se están estableciendo para sentir las buenas vibraciones, uniéndose a las frecuencias de cada persona que transita la ciudad. Adentrarse por América Latina significa comprometerse con aquel lado místico-espiritual que ayuda a la comprensión de sus pueblos, y así construir una visión integrada a través del rescate de prácticas milenarias.

Nuestra respuesta a los interrogantes al inicio del artículo es “Sí”. Sí podemos curarnos, sí podemos sanarnos, sí podemos conocernos un poquito más a través de nuevas experiencias. Somos energía pura, y como tal atraemos lo que pensamos. Pero dejémonos de tanta parla y los invitamos a que lo sientan, lo vivan, lo experimenten. Anímense! 10 minutos de experiencia o práctica valen más que toneladas de teoría (aunque es buena también). La vida es un viaje para el alma!

2 Replies to “CHAPADA DOS VEADEIROS: VIAJES PARA EL ALMA”

  1. Me encantó este artículo! Es un viaje que estoy pensando en hacer hace unos meses y la verdad me dieron más ganas todavía! Gracias Bel por compartirlo. Te quiero 🧡

    1. Viajá y Reíte says: Responder

      Gracias por leernos Gaby!! La verdad vale mucho pero mucho la pena… principalmente si estás buscando un viaje de auto-conocimiento! Cualquier duda nos escribes!! Un abrazo grande!!

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