InDIARIO DE VIAJE

¿CÓMO AHORRAR VIAJANDO?

 

Se puede ahorrar viajando y hacer que el dinero se estire como un chicle. Por supuesto que, además de saber ahorrar, necesitamos dinero. Pero VIVIR VIAJANDO es mucho más barato que vivir en un solo lugar y si quieres hacerlo entrá a este artículo que te contamos cómo lo generamos ¿Quieres vivir viajando? Enterate cómo lo hacemos

Pero ahora te mostraremos otros tips que nos permiten ahorrarestar en la ruta sin que nos falte nada, para que entiendas que no es caro viajar. Y mucho menos si vas lento, no estás apurado y conoces estos tips.

 

  • No hay delivery, ni rotisería, ni discotecas, ni restaurantes, ni bares todos los fines de semana. Cocinamos. Y si necesitamos comer afuera, elegimos los menús de los mercados que generalmente ofrecen almuerzo y cena, súper abundantes.

 

  • La última vez que nos compramos ropa, creo que fue hace 2 años. No hay espacio dentro de la kombi y tenemos la que necesitamos.

 

  • No pagamos luz, alquiler, teléfono, seguro de salud, WIFI, cable de TV, universidad ni cursos. En la mayoría de los parques hay wifi abierto, las bibliotecas, espacios públicos, frente a municipalidades, hostel dónde trabajamos.

 

  • No vamos a la peluquería. Nos cortamos el pelo nosotros.

 

  • No pagamos gimnasio, peros hacemos actividad física cada vez que podemos. Hacemos treaking, salimos a correr o caminar, yoga, natación, bicicleta.

 

¿Ya sacaron la cuenta de la suma de todos esos gastos a fin de mes?

 

  • Vivir viajando es un estilo de vida. No “turisteamos”, así que no necesitamos gastarnos todos nuestros ahorros del año, en un lugar. Las mejores cosas de viajar son gratis: ver un atardecer, charlar con la gente local, caminar por las ciudades, compartir un mate en un muelle, nadar en el caribe, subir una montaña, acampar, cocinar con leña.

 

  • No tomamos tour. La mejor forma de conocer un lugar es caminar. Existen “Free Walking tour”, que por lo que puedas, conocerás un poco más alguna ciudad. Si no hay manera de llegar caminando, lo intercambiamos por artículos, fotografías, publicidad. Lleva más tiempo conseguirlo, pero estamos varios días en un lugar y seguro que hay alguien interesado.

 

  • En los centros culturales de cada pueblo hay una extensa lista de actividades gratuitas. O puedes buscar en las revistas y diarios locales, o entrar a las páginas del gobierno que seguro te dan información detallada. Cine, Yoga al aire libre, música en vivo, ferias tradicionales y fiestas locales que podrás disfrutar sin tener que gastar dinero. Yo (Belu) llego a un lugar y salgo a caminar la ciudad y me leo todos los cartelitos, papelitos o folletos que me encuentro por ahí. Regreso a la kombi con la actividad de la noche!

 

  • Gastamos en gasolina y avanzamos en el mapa, en vez de ir y volver por el mismo camino. Cuando nos quedamos un par de días en el mismo lugar, nos movemos a pie de ser posible, en bus (ahorramos en gasolina y estrés que genera manejar dentro de una ciudad), en bicicleta, en kayak, a dedo. Conocemos el transporte local y la forma genuina de cómo vive la gente allí. Nunca tomamos taxi, salvo un par de veces en que no había otra opción pero esperamos a otros pasajeros para compartirlo.

 

  • No pagamos para que nos laven la ropa, nos la lavamos nosotros mismos. Es mucho más barato comprar jabón que mandarla a lavar.

 

  • Comemos lo que se produce en el lugar que es más barato y mucho más sabroso. Muchas veces te lo regalan cuando hay superproducción, pues no lo alcanzan a comer sin que se pudra. Así comimos durante una semana mangos, bananas aguacates, haciendo mezclas absurdas para no cansarnos del sabor. En países tropicales, encontrarás plantas de frutas en cada calle. Mira el suelo y seguro que te toparás con muchas de ellas, y ten cuidado que no te caiga alguna en la cabeza.

 

  • Inventamos recetas a base de lo que tenemos y aquellas cosas que tienen un precio económico. Y así el huevo puede ser revuelto, a la plancha, duro o pasado por agua. En el desayuno, lo usamos para hacer pan francés o cookies de avena con semillas. Con harina hacemos chapatis (tipo el pan), pizas, panqueques o galletitas y cuando es permitido hacemos fuego y nos ahorramos el gas.

 

  • No gastamos en alojamiento. Ni siquiera hemos pagado un solo camping. En algunos lugares se puede acampar de manera gratuita con todos los servicios. En otros lugares más agrestes, estando bien equipado no te faltará nada. Hemos ido a islas que no permitían vehículos, o no nos convenía cruzarla por el precio del ferry, o por algún motivo nos quedábamos sin la kombi, e intercambiamos trabajo por alojamiento y comidas. También hemos usado el Couchsurfing. Las estaciones de servicio y paradores de camiones nos han servido para buenas duchas.

 

  • Yo (Belu) no como carne y Lucho muy poca, no es vegetariano, pero no es ni tan rica ni saludable como la que acostumbramos en Argentina, ni mucho menos económica.

 

  • Contamos con la misma tecnología que hace 2 años. No tenemos GPS, ni tablets, ni playstation, ni TV. Sólo un ordenador, un celular para los 2 y una camarita digital de hace 10 años, con un papelito que la ayuda a funcionar, pero funciona y saca fotos excelentes!

 

  • Vamos a contraflujo del turismo. A veces nos resulta caro pagar el atractivo turístico, así que lo contemplamos desde abajo. Y en esos lugares nos ponemos a trabajar! Abrimos las puertas de la kombi y vendemos nuestras artesanías.

 

  • Si tenemos que viajar en avión lo hacemos en temporada baja, con varias escalas, a horarios poco transitados o cuando hay una oferta de último momento de alguna aerolínea. Existen aerolíneas Low Cost, que generalmente si viajas liviano, solo con tu mochila, los precios son mucho más bajos.

 

  • No compramos souvenir de ningún lugar. Ocupan lugar.

 

  • No existen “compromisos” sociales y caros. Nos juntamos a comer con amigos viajeros y cada cual pone lo que tiene y hacemos comidas riquísimas! En la última navidad, por ejemplo, en la mesa había fideos con salsa de camarones, arroz con atún, y un vinito para acompañarlo.

 

Vivir viajando es algo totalmente diferente a viajar una vez al año 15 días. Trabajamos para estar dónde estamos, pero pintamos en el caribe, mandamos mail a empresas desde el Tayrona y vendemos artesanías en el Desierto de la Tatacoa. Y para quien piensa que “hay que tener mucha plata para viajar” les decimos que sí, necesitas mucha plata si quieres conocer en 15 días 8 países. Pero ese mismo dinero, puede servirte para 6 meses de viajes, si no tienes apuro.

 

Todo esto lo hacemos porque para nosotros, la mejor inversión está en viajar y en las experiencias. Esto no es un sacrificio. Es un estilo de vida que nos permite hacer lo que más nos gusta y cómo nos gusta.

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