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InDIARIO DE VIAJE, PREGUNTAS FRECUENTES

¿VALE LA PENA TENER UN SEGURO DE VIAJE?

En el blog hablamos mucho sobre la salud y cómo nos cuidamos de forma natural, pero sabemos también que hay cosas que suceden sin poder controlarlas. Viajamos durante mucho tiempo sin seguro por Latinoamérica, y nos acercamos a países como Estados Unidos y Canadá donde la medicina es muy cara y cualquier cosa que suceda allí puede dejarnos en bancarota o dar por terminado el viaje (bueno, quizá es un final demasiado trágico).

Más allá de cómo viaje cada uno, si prefieres la medicina tradicional o natural, si te gustan los deportes extremos o prefieres ir de museo en museo, es importante analizar algunas cosas para tomar la decisión correcta y evitar dolores de cabeza. Nosotros nos cuidamos mucho más que estando en casa, tanto sea con la alimentación, como en los cuidados físicos y mentales, viajamos lento (y el cuerpo se va adaptando poco a poco); y nos enfermamos menos. Tal vez porque hacemos cosas que nos gustan, pero somos conscientes que el azar nos puede apuntar, y está bueno estar prevenidos y en paz, antes que lamentarnos.

Este es nuestro caso, pero para muchos la cuestión es al revés. El cuerpo se expone a cosas desconocidas, o pasa de un extremo de temperaturas y altura a otro, en cuestión de horas, y no se adapta a los cambios. Se enferman del estómago, le agarra mal de altura, un bicho raro los picó, la comida les cae mal, etc. Tú te conoces mejor que nadie y sabrás cuál es la mejor decisión a la hora de viajar.

Si estás en un viaje de 15 días, lo más probable es que quieras solucionarlo rápido y seguir tranquilo.  Así que en este post te contamos sobre los seguros de viaje, y sobre cómo sobrevivimos estos años sin tener uno.

¿QUÉ CUBRE UN SEGURO?

Es necesario remarcar que cubre EMERGENCIAS, no controles y chequeos médicos. Te recomendamos que te hagas un control general si vas a hacer un viaje largo.

Aunque no te guste leer la letra chiquita, es importante que lo hagas. Tené en cuentaa si eres una persona más aventurera y te tirarás de paracaídas o irás a hacer snowboard (o cualquier otro deporte de riesgo), pues necesitas un seguro que se ajuste a tus necesidades. Leé y preguntá qué seguro estás adquiriendo.

Por otro lado, los seguros no solo cubren emergencias médicas, sino también la LOGÍSTICA DE UN VIAJE, como cancelación de un vuelo, pérdida de equipaje, robo de documentación, etc. Algo que te puede interesar si compraste un vuelo con mucha anticipación, pero no sabes si podrás hacer el viaje, por ejemplo.

Puedes sacarlo por 1 semana o 1 año, por viaje de trabajo, estudio o vacaciones, para una persona o una familia entera, y también cuando estás en el extranjero por un intercambio. Hay muchos planes.

En los ítems siguientes detallamos algunas de las cosas que un seguro de viaje generalmente cubre, y que para nosotros resulta importante:

  • Repatriación funeraria y sanitaria: tocamos madera y esperamos tener bien lejos la parca, pero una emergencia así es carísima. A veces invertir en algo mínimo, ayuda a resolver cosas en un futuro.
  • Responsabilidad civil: vale destacar que no equivale a un seguro de auto. Pero cubre si le causas algún daño a una persona.
  • Asistencia legal por accidente de tránsito: en Colombia nos chocaron, aunque el señor decía que nosotros lo chocamos. Él llamó inmediatamente a su abogado. Nosotros no sabíamos a quién recurrir y de haber tenido en ese momento una asistencia legal, tal vez no tendríamos que haber hecho malabares para no ir a la cárcel.
  • Asistencia legal: si nos piden coima por alguna razón absurda, tenemos derecho a un abogado. Estar fuera de tu país, con leyes totalmente diferentes y desconocidas, te convierte en alguien más vulnerable, y en el blanco de sobornos.
  • Emergencia médica: como dijimos más arriba, no cubre una limpieza de dientes o el control ginecológico anual. Pero una emergencia por apendicitis o una muela de juicio que no nos deja dormir, sí.
  • Robo de equipos tecnológicos o documentación: si compras alguna notebook, celular, cámara de fotos, go pro, en el viaje y te lo roban, si tu seguro lo cubre (lee la letra chiquita!) podrás recuperarlo. Deebes guardar el ticket. Pero asesórate que tu seguro es con “Bolso protegido”, así se llama. Cuando nos robaron (todo el efectivo, notebook, tableta de diseño), lo primero que los policías nos preguntaron era si teníamos seguro, porque era la única forma de recuperar algo. A lo que infelizmente, respondimos que no, y no recuperamos nada. De todas formas, no compramos nada de todo eso ya en viaje, así que dudamos que lo podríamos recuperar.

¿ES OBLIGATORIO PARA VIAJAR?

En algunos países no y en otros sí. En Latinoamérica generalmente no es obligatorio y las consultas no suelen ser muy caras (aunque en Costa Rica, por ejemplo, estos precios suben descomunalmente). Pero si sucede algo grave, termina saliendo un ojo de la cara. En USA y Canadá, esto puede salirse de órbita llegando a usd 150 (lo digo por experiencia, cuando pagué usd 100 solo una consulta, obvio que los medicamentos o tratamientos aparte).

Países que es obligatorio:

  • Cuba: para renovar tu visa de turista, de lo contrario te cobran la multa y te niegan la visa.
  • En la zona de Schengen (comprendido por 26 países europeos entre ellos Italia, Francia, España, Suiza, etc) también es obligatorio y te lo piden en la frontera.
  • Cuando haces una Work and Holiday o Work and travel en USA, Nueva Zelanda, Australia u otro lugar, te lo piden como requisito.
  • USA y Canadá: no es obligatorio, pero caso necesitaras algo, te arrepentirás. 

IMPORTANTE: contratar un seguro ya en viaje es posible, pero tendrás 5 días de carencia. Es decir, si te pasó algo y pretendés que el seguro cubra inmediatamente es imposible. Debes esperar esos 5 días.

Nuestro consejo es que te informes bien cómo es la salud y las leyes en los países que vas a visitar. Si aún no tienes el presupuesto para un seguro, no dejes de viajar (bajo tu responsabilidad). Pero la verdad, es una inversión que agradecerás como un ángel de la guarda, vos y tu familia, caso que te pase algo. Y te ayudará a viajar tranquilo. Para nosotros esto último, es más importante que el dinero.

¿QUÉ SEGURO RECOMIENDAN?

Hay un buscador que compara las mejores tarifas del mercado y trabaja con más de 22 compañías alrededor del mundo. Se llama Asegura tu viaje y puedes cotizar según lo que necesites. Algo así como booking lo es con hoteles, asegura tu viaje lo hace con seguros.

NUESTRA EXPERIENCIA SIN SEGURO

Durante mucho tiempo no tuvimos cobertura, y usamos la medicina natural para curarnos. Lleva más tiempo, pero como viajamos lento y sin billete de regreso, no nos interesaba perder algunos días de viaje. Además lo podíamos hacer porque en los países de Latinoamérica hay mas plantas medicinales que en el patio de mi abuela y curanderos en cada esquina. Pero no en todos los países es igual.

En realidad, muchas veces terminábamos usando brujerías porque el precio que nos daban en emergencia nos tiraba al suelo el presupuesto. Como el día que pregunté lo que me cobraba un dermatólogo para sacarme una verruga hedionda que estaba mutando de color y tamaño, y me espanté. Era todo lo que ganamos en el mes. Desesperada empecé a buscar todo lo que había de medicina natural. A veces es suficiente, pero otras es necesario consultar a un especialista y dejar de dar vueltas al asunto (o tal vez ni crees en todo esto, no quieras saber nada de curanderos y prefieras ir directo al hospital).

Lo mismo sucedió cuando me caí arriba de un erizo de mar. Al principio el pie y la mano derecha estaban morados e hinchados, pero a la hora, mis extremidades estaban bien gorditas. Me dijeron que vaya urgente al hospital, porque necesitaba una cirugía para quitarme las espinas con veneno. Me resistí y tuve el pie y la mano durante varios días en agua hirviendo, vinagre y sal mientras Lucho me sacaba las espinas con un alicate. La kombi se convirtió en un hospital, con pinzas esterilizadas y muchos cuidados para evitar infecciones en los agujeros que mi compañero escarbaba.

Es casi una atracción la pierna peluda de Lucho para los mosquitos. En ocasiones parecía varicela, sarampión o alguna de esas enfermedades con puntitos rojos. En Ecuador llegó al extremo y pasó la noche volando de fiebre, entre chuchos de frío y calor. Dijimos: cagamos, dengue. Al final no sé si me hizo creer que estaba mejor o qué, pero se levantó bien y decidimos esperar para ver cómo seguía. En Colombia se esguinzó el tobillo en el medio de una caminata y estuvo por días saltando en un pie, con el otro bamboleándose de un lado al otro, sin querer hacer una radiografía. Él siempre fue sano y esquiva los médicos más que el gato al agua. Pero las cosas suceden y a veces es inevitable ir de un experto, pues las enfermedades en otros países son bien diferentes a las del lugar donde uno es originario, y hay que prestarle atención.

Nosotros confiamos que nos protege el Universo, dios, todos los ángeles y velas que prenden nuestras madres, así como las bendiciones que recibimos en las casas de familia que nos alojan.

Pero más vale prevenir que lamentar, así que agradecemos que, de ahora en adelante, seguiremos nuestras aventuras por el mundo más tranquilos, al tener el apoyo de Asegura tu viaje, y dejar de hacer malabares para evitar el hospital. 

Si querés cotizar tu seguro y hacer tus viajes y locuras sin tantas preocupaciones haz click aquí.

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