InCUBA, DIARIO DE VIAJE

CUBA TRIP Nº 1: La Habana – Viñales – La Habana

Si buscas información sobre Cuba, lo primero que aparece son las ciudades de La Habana, Varadero, Trinidad, Cienfuegos y Santa Clara. Pero nos recomendaron ir a la parte oeste de la isla y ahí apuntamos primero. Encontramos poca información sobre Viñales (y cómo llegar de la forma mochilera), así que en este post les compartimos nuestra experiencia en la parte más verde de la isla.

LA HABANA

Llegamos al aeropuerto de La Habana y fuimos a tomar el bus local para llegar al centro. En un taxi puede salirte usd 30 (o más) y no había chance para esta opción. Tomando el P12 o el P16 pagaríamos usd 0, 010 y nos dejaría cerca del capitolio. Al preguntar por la parada, la mayoría te mandan a la de taxi, pero vimos una fila de gente local y ahí esperamos. Dicho bus sale 0,40 de moneda nacional (CUP), pero en el aeropuerto cambian solo a CUC.

Vamos a hacer una breve parada en esta cuestión de las monedas para que nos entendamos mejor (igual te recomendamos leas la guía con todo lo que necesitas para viajar a Cuba, donde explicamos todo con más detalles).

Existen 2 monedas: CUP (o moneda nacional) y CUC. Esta última es la que generalmente usan los turistas, pero si querés que el viaje te salga económico, debes cambiar a CUP también. En el aeropuerto no cambian CUP (solo CUC) y no puedes tomarte el bus con CUC ¿Me siguen? Nosotros teníamos 3 CUP que nos prestaron unos amigos (de un viaje anterior) y fue suficiente. La otra que puedes hacer, es cambiar a CUC cuando bajes del avión, y le pides a un local que te haga el favor de cambiarte algún CUC por CUP (1 CUC = 25 CUP). Vale destacar que el chofer no da vuelto, así que procura tener monedas chicas.

Nos bajamos del P16 en centro Habana. Caminamos en busca de un hospedaje para dejar las mochilas y disfrutar lo que quedaba del día en la ciudad. No teníamos nada reservado, pero abundan los alojamientos, así que nunca fue un problema. Como era temporada baja (de Mayo a Agosto) los precios estaban a la mitad y durante toda la estadía en Cuba, pagamos un máximo de usd 5 por persona y un mínimo de usd 3,50 (en el post hablo en dólares o CUC porque equivalen casi lo mismo).

Conseguimos una casa de familia, de Olga Zapata (en esta guía están los contactos), dejamos las mochilas y salimos a patear la ciudad. Fuimos a un paradito a comer pizas, caminamos hasta el malecón, y nos sentamos a ver el atardecer y esperar el cañonazo de las 9.

Malecón de La Habana.

El cañonazo es solo un disparo, desde la fortaleza de San Carlos, que se escucha en diferentes puntos de la ciudad, tras una ceremonia que rememora el cierre de la ciudad en tiempos de la colonia española. Nos quedamos mirando el atardecer y escuchamos el histórico cañonazo. Otra opción es entrar, ver todo el desfile y oírlo desde adentro de la fortaleza (entrada antes de las 18 hs. son 6 CUC y después de las 20 hs. son 8 CUC).

Atardecer desde el Malecón.

La Habana no es como otras capitales que empalagan con su modernidad o perfección. En La Habana pasan cosas. Amé levantarme en centro Habana a las 7 a.m., asomarme por el balcón, mirar a la izquierda, a la derecha y ver cómo los vecinos hacían lo mismo. El barrio aún dormía, pero cerca de las 8 la novela estaba en la calle y me senté a observar las diferentes escenas:

  • Una vecina le abre la puerta a otra , solo para decirle “buen día!”.
  • En la casa de al lado un chico toca la puerta. Fue más sutil. Quien le abre, le reprocha que viene a visitarlos solo porque está la hermana y lo “invitó” a arreglar el asunto afuera (se agarran a las piñas!, pensé). Volvieron abrazados y riéndose.

Yo seguía en mi balcón, observando los pormenores de esta novela en vivo y en directo.

El Reloj despertador: los vecinos que se dan los “Buenos Días!!”

VIÑALES

Nadie nos daba información cierta sobre cómo llegar a Viñales, sin usar el VÍA AZUL que es el bus turístico, más caro y cómodo, pero el único con horarios establecidos (si necesitas saber más sobre los transportes de la isla, te dejamos la guía completa). Queríamos ir a precio local y cómo local: haciendo botella”. Le llaman así cuando debes tomar varios medios de transportes para llegar a un destino. Suele ser agotador, porque no hay muchos datos, los buses salen a veces si, a veces no, pero es la forma más económica.

Bien temprano fuimos a la terminal de La Habana. Hay 2 y están al lado: la de ómnibus nacionales (que los extranjeros no podemos tomar) y la de VÍA AZUL. Frente a esta última, está la piquera, que es el lugar donde salen los taxis compartidos (autos viejos y lujosos, pero el precio está inflado). Y al final de la piquera, están los camiones y máquinas, que son compartidos también, pero a un precio local. Nadie te manda por ahí, porque todos quieren que uses los taxis o medios más caros. Para encontrarla, observamos dónde iba la gente local, sin preguntar mucho, y fuimos.

Nos cobró 5 cuc y nos dejó en la terminal de Pinar del Río. Desde allí nos tomamos una mototaxi amarilla hasta la piquera de Pinar del Río, por 0,50 cuc, donde salen los camiones para Viñales. Al final nos tomamos una máquina (auto antiguo compartido) por 1 cuc, lo mismo que nos cobraba el camión.

Para llegar a Viñales desde La Habana usamos 3 tipos de medios de transporte: camión, mototaxi y máquina clásica (auto antiguo).

Llegamos a Viñales, buscamos alojamiento, alquilamos unas bicicletas (5 cuc el medio día) y nos fuimos a recorrer. El pueblo nos recordó al eje cafetero colombiano, con sus casas coloridas bien pintorescas y el clima ideal, fresquito y con sol. No había mucho turismo por ser temporada baja, pero sí muchas casas de alojamiento. Una al lado de la otra.

Viñales es ideal para hacer actividades al aire libre. Puedes hacerlo a pie, en bicicleta o a caballo. Como tú quieras. Nosotros lo hicimos en bici por nuestra cuenta. Bicicletear por el valle es hermosamente verde. Queríamos llegar al Mirador del Valle de Viñales, pero nos equivocamos y paramos antes, en un lugar donde había senderos. Caminamos un poco, las vistas eran increíbles, pero enseguida retomamos la ruta en bicicleta, pasamos por campos de tabaco, paramos por un trago de ron y llegamos al mirador.

Perderse en senderos de Viñales es encontrar paisajes como estos!!

Seguimos al Mural de la Prehistoria, una pintura a cielo abierto entre las montañas del Parque Nacional de Viñales. Es un mural colorido que representa la evolución de la vida del hombre y los animales, uno de los mas grandes del planeta. Lo vimos desde la entrada y nos quedamos conversando con el cuidador, sobre el che Guevara, Fidel y Trump.

En Cuba puedes llegar a interesantes conversaciones con todos: con el kiosquero, el verdulero, el médico o el ingeniero. La gran mayoría tiene estudios universitarios y el hábito de informarse, leer y estudiar toda la vida. Así que consejo: hablen mucho con ellos, son un libro abierto!

Cobran para entrar a ver el mural de cerca, así que decidimos hacerlo desde la entrada.

De regreso nos topamos con un vendedor de habanos quien los ofrecía por un precio simbólico. Nos llevamos algunos para degustar a la noche con mojitos cubanos!

Se dice que la calidad del Habano depende de: clima, suelo y sabiduría de los campesinos. Factores que tiene Cuba para tener los mejores.

Solo de bicicletear por esos paisajes de montañas y sierras eternas (que te muestran lo diminutos que somos) ya vale la pena. Pasamos por campos de cañas de azúcar, de tabaco y por casas fabricadas de manera ecológicas. Vimos cómo trabajan el campo, con una agricultura sustentable, sin tractores ni máquinas, sino bueyes y personas, algo que se está poniendo de moda a nivel mundial, para cuidar la madre tierra, pero Cuba, “sin querer queriendo”, como definió una mujer muchas cosas que suceden en Cuba, ha cuidado desde siempre la pachamama.

Casas sin cemento, Campos sin tractores.

Esa noche nos merecimos terminar el día con un buen plato de fideos, unos ricos mojitos y degustar los habanos conseguidos durante la bicicleteada. Y tachamos items de la “lista de cosas por hacer en Cuba”.

El paso fugaz por Viñales había terminado y al día siguiente partimos para La Habana, y luego Cienfuegos (no hay algo directo de Viñales a Cienfuego). Así que nos tomamos un camión directo a la terminal de Pinar del Río por $10 cup y en máquina compartida por 5 cuc a La Habana.

En el próximo post les contamos el segundo recorrido: por la parte famosa de la isla.

En el Mirador del Valle de Viñales.

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