InDIARIO DE VIAJE, MÉXICO

TOUR DE MECÁNICOS POR PUEBLA

Pasión por la Kombi

Se nos voló el techo elevable (por no haberle puesto las trabas que lo sujetan a la kombi) en “La Ventosa”, una ruta que va desde Oaxaca hacia Puebla, y como su nombre indica, se caracteriza por fuertes vientos y campos eólicos.

Después de lo acontecido, nos enteramos que a veces cierran dicho trayecto por los desastres que provoca el viento y la gran cantidad de camiones que vuelcan, y recibimos muchos mensajes de personas que pasaron por algo similar: habían perdido tablas de surf, parrillas y portaequipajes. Así que ojo si andás por esa ruta! Sujetate y sujetalo todo! (bueno lo exageré un poco me parece).

Llegamos a Puebla donde pudimos rearmar el techo y hacerle muchas cosas a la kombi que tanto lo necesitaba. Pero también conocimos a fondo la ciudad y los alrededores, las comidas típicas y todo el folclore mexicano. Te lo contamos en esta nota!

PRIMER MECÁNICO

Logramos que el techo no se escape del todo y pudimos atarlo con una soga alrededor de la kombi, abrazándola, y le colocamos el portaequipaje encima. De todas formas, el sistema y la estructura que habíamos armado no servía más y necesitábamos un lugar para volver a rehacerlo. Fue así como llegamos a lo de Alfredo, un mecánico en la ciudad de Puebla. Donde pensamos que nos quedaríamos 2 semanas, nos quedamos más de un mes.

Es que Alfredo y el Alemán, otro personaje amigo, nos hicieron sentir en casa. Nos llevaron a recorrer el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl con vistas hermosas del volcán, pudimos entrar a la “Ermita de silencio”, un espacio ideal para practicarlo, donde hoy dan retiros, abierto a todas las religiones, aunque ellos son Franciscanos. Probamos los deliciosos sopesitos, mini tortillas de maíz con pasta de frijol, crema, queso y pollo, comimos cemitas, varios asados y nos reunimos muchos viajeros en el mismo taller (Alfredo recibe viajeros así que no dudes en acercarte!). De paso le hicimos de todo a la kombi, que tanto lo necesitaba. Rehicimos el techo y descubrimos que no tenía frenos, así que nos pusimos manos a la obra. Rectificamos discos, cambiamos pastillas, booster y aun así seguimos un buen rato sin encontrarle la falla.

Alfredo además de prestarnos todas sus herramientas, nos ayudó y enseñó a soldar y muchas cosas de mecánica. Nos permitió quedarnos en su taller, nos invitó a su casa, nos consiguió un muy buen lugar para vender y nos llevó a recorrer los alrededores de Puebla ¿Alguien más generoso?

Los fines de semana nos íbamos a vender al Beer Garden, en Cholula, un pueblo mágico a 15 kms. de Puebla, donde no solo nos iba muy bien, sino que hicimos buenas amistades. Como Larry, un canadiense que hizo una fiesta abierta al público con cervezas y hamburguesas libre para todos, o David, el dueño del Beer Garden que nos invitó a su casa y terminamos dibujándole una mandala, o Jessica y Marian, con quienes intercambiamos trabajo: le pintamos su local de Mezcal, y a cambio ellas nos serigrafiaron remeras y bolsas, además de terminar durmiendo en su casa desayunando quesadillas de tortilla azul. Puro placer trabajar en lugares así. Luego de varios fines de semana ya nos conocíamos con todos!!

En el Beer Garden, Cholula. Hicimos un intercambio: pintamos un local y ayudamos con la decoración y las dueñas nos serigrafiaron remeras y bolsas! Todo redondo!

Contacto de Alfredo en Puebla (recibe viajeros en su mismo taller!): +5212228349344

SEGUNDO MECÁNICO

En Puebla está la planta de Volkswagen y no sé si es casualidad o por qué, pero hay muchos mecánicos. Y de kombis más. También hay repuestos de lo que busques. De Alfredo nos fuimos a lo de Octavio, a quien conocimos por casualidad. En uno de los tantos trayectos de Puebla a Cholula alguien nos hace seña de luces para que paremos al costado de la ruta. Lo hicimos en una estación de servicio y el señor nos da el contacto de un tal “Octavio”, quien nos puede ayudar en todo. Y así fue.

Él nos presentó a su mecánico, Luis, quien dio en la tecla con el problema de frenos que tenía y no nos quiso cobrar. También cambió las agujas de los carburadores y los reguló (esos días nos la pasábamos en 100% carburadores, una casa que lo tiene todo para esa pieza de la kombi!).

Con Octavio fuimos a muchos eventos de autos antiguos, hicimos tour de tacos por la ciudad y hasta comimos “Chiles en Nogada” en la casa de su suegra, un plato típico que solo se prepara en agosto. Nos presentó a su familia, quienes nos hicieron subir unos kilos presentándonos tanta comida nueva, y por supuesto a todo dijimos que sí.

En la casa de la suegra de Octavio, comiendo Chiles en Nogada: chile relleno de carne molida (o solo queso en mi caso), con frutas de estación: durazno, pera, manzana. Arriba se coloca una salsa de nuez, crema y leche condensada con granada. Explosión de sabores y color!!

Definitivamente México, y esta zona de Puebla en particular, se llevan el premio gastronómico del viaje hasta el momento. Probamos arrachera, chilaquiles, molotes, chalupas, huitlacoche, mole poblano, tlacoyo, que no me quiero extender explicando qué es cada uno porque no terminaría más el artículo. Pero la mayoría es a base de harina de maíz presentada de diferentes formas. Los dulces no se quedan atrás, de hecho, pasear por la calle de los dulces en el centro de Puebla es para deleitarse con las tortitas de Santa Clara, obleas, macarrón, camote o borrachito. Algo que hacíamos cada vez que pisábamos el centro de Puebla, en busca de algún repuesto o materiales para producir. Era la salida del día.

Contacto de Octavio en Puebla (conoce muchos club de autos antiguos, kombis, etc y puede guiarlos según lo que necesiten): +521 2221740118

TERCER MECÁNICO

De Octavio nos fuimos al taller de Omar, a quien habíamos conocido en el evento de “Pin Up Weekend”, donde se buscaba romper el Récord Guiness por la mayor cantidad de Volkswagen de todo tipo. Pero lo que más había eran Kombis y Escarabajos y pudimos extender la red de contactos por México gracias a los clubes de fanáticos, que llegaban del norte y del sur del país para compartir y acampar en el predio. Algunos dormían sobre 4 ruedas y otros armaban la carpa. Traían sus mesas, sillas, cocinas, ollas, vajilla y sartenes al mejor estilo campamento comunitario. Todos compartiendo como una gran familia. La familia kombiera.

Nuevos platos de comida en los descansos laborales. En este caso las famosas “cemitas” (algo así como sándwiches de carne).

En 811, el taller de Omar, cambiamos bujías, colocamos luz alta (después de 3 años la kombi tiene luz alta!!) y arreglamos un golpe en la parte trasera derecha que había arruinado la óptica. No la chocamos nosotros, la compramos así, pero nunca había tenido la oportunidad de poder a hacerlo nosotros mismos. Omar tuvo la generosidad de prestarnos todo y de enseñarnos a hacerlo. Conocimos a todo el equipo del taller (sentía que estaba viendo en vivo y en directo alguna película de Rápido y Furioso, porque llegaban autos que no había visto más que en esas películas) y con algunos nos fuimos a presenciar “LUCHA LIBRE”.

Todo un gran equipo. Electricista, chapista, mecánico. Ni bien llegaba un auto cada uno en su especialidad daba su parecer.

Lucha Libre es un término que se refiere a un tipo de lucha profesional. Cada lunes se congregan familias enteras y amigos en el Arena Puebla, para presenciar el show. Todo un folclore que se vive ya en las calles, en las tiendas de comida y de ventas de de máscaras, llaveros y remeras. Los amigos del taller nos explicaron que un poco es show, porque es de lo que viven y si a la gente no les gusta o se aburren no volverían cada lunes, pero que otro poco es real, es lucha, con algunas reglas, para que la riña continúe y el show perdure. Cada llave o maniobra debe ejecutarse de tal forma que el otro pueda alargar la disputa, es decir, sin romper hueso, músculo ni “nada que exija parar el show y la gente se quede sin espectáculo”.

Lucha Libre en el Arena Puebla. Todos los lunes!

La lucha es bien ruda entre hombres, no así la de mujeres que se agarraban de los pelos, sin tantas destrezas de por medio. Cuantos más saltos mortales, cachetadas, patadas y golpes, más se levanta el público y la multitud aplaude. Trajes extravagantes había para todos los gustos: slip, capas brillosas, máscaras doradas, botas de cuero hasta las rodillas, calzas con transparencias. Jugaba entre los bizarro y poco serio, pero era parte del show. “Chinga tu madre”, era la palabrota elegida por la mayoría para insultar y sacarse andá a saber qué rabia contenida. El referí a los luchadores, los luchadores al referí, la tribuna a los luchadores, entre luchadores, entre tribunas. “Chinga tu madre a los de abajo”, se escuchaba. Esto es libre. Todos contra todos.

Y creo que Lucho aprovechó a descargar tanto estrés pasado en los momentos que la kombi no andaba. Gritó, aplaudió e insultó tal cual muchos argentinos lo hacen en la cancha de fútbol.

Contacto de Omar en Cholula: +5212223589122. Tiene una página en facebook de su taller por si lo quieren contactar por ahí.

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