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ECONOMÍA VIAJERA Y 3 IDEAS PARA MEJORARLA

Economías viajeras

Durante estos 3 años de viaje usamos dinero sí, pero mucho menos que si nos hubiéramos quedado en casa por dos motivos. Uno porque vivir viajando es más barato (te lo contamos bien en esta nota) y se pueden generar los ingresos en el camino (hablamos de eso en esta otra), y dos, porque conocimos una nueva economía, totalmente diferente a la que estábamos acostumbrados. Es muy distinto viajar con la casa a cuestas que viajar tal y como el imaginario colectivo lo conoce, es decir, de vacaciones una vez al año. Empezar con algo de ahorros puede ser un salvoconducto por un tiempo, pero si planeas esto como un modo de vida varios años, o para siempre por qué no, obviamente que se acabarán.

Los nuestros se acabaron a los meses de comenzar (en este post te cuento por todos los trabajos que pasamos). Y creo que vale la pena aclarar que nadie nos paga por escribir este blog (al contrario, nosotros pagamos dominio y hosting), ni por manejar Instagram ni Facebook, y que eso de abrir una web para que nos paguen por viajar es una ilusión (detesto pinchar globos, pero me gusta ser franca; positiva, pero con los pies en la tierra). Y ojalá esta frase te resuene: “todo lo que hagas, hacelo porque te gusta”, de lo contrario no será sostenible en el tiempo. Es decir, si te gusta escribir, puede que las redes y la web sean plataformas que te ayuden, y seguramente tendrás un referente. Pero sé auténtico y no pretendas conseguir lo que otros consiguieron. Cada uno por su camino.

Pero volvamos a esto de mejorar la economía viajera ¿A qué te referís Belu? Les cuento que dormimos en casas de familia locales totalmente gratis, cruzamos la Kombi de Colombia a Panamá sin ver dinero en circulación, conocimos el Amazonas gracias a un intercambio, fuimos a hoteles e hicimos tours haciendo voluntariados, en Cuba dormimos en cuartos por la mitad de precio que en un hostel, cuidamos casas, intercambiamos libros, ropa y hasta utensilios de nuestra casa para equiparla y tener lo que necesitamos.

Voluntariado en el amazonas
Voluntariado en una comunidad Kichua en el Amazonas de Ecuador.

Hay muchas webs para conseguir todo esto, pero no hemos usado ninguna. Por ejemplo, para cuidar casas y mascotas “housesitting”, para dormir en casas de familia “couchsurfing” y para encontrar el voluntariado que deseas “workaway”. (te comparto esta nota de una viajera que hizo varios voluntariados en festivales de DJ´s y te cuenta cómo podés hacerlo). Algunas tenés que pagar una membresía anual de USD 50, pero no estamos suscritos a ninguna y la mayoría se nos dieron de forma espontánea. Primero que indicar día y horario de llegada se nos hace difícil por la forma en que viajamos y segundo, que necesitaríamos Internet para coordinar, y a veces desaparecemos del mundo online durante semanas. Pero no me voy a explayar en este tema del que hay tanto en Internet (solo basta con escribir en el buscador de google couchsurfing), sino en nuestra experiencia

Es cierto que necesitamos el dinero para cosas “comprables” como gasolina, entradas a los parques, tours, comenzar emprendimientos, pero también es cierto que los voluntariados, y la cultura del trueque y del regalo nos hicieron entender un nuevo enfoque de la economía. Y aquí me voy a parar para contarte cómo dichas economías colaborativas nos ayudaron a llegar donde estamos, cómo nos enseñaron a ser más humanos (sin que la competitividad y el “que gane el mejor” tengan algo que ver en este nuevo modelo económico) y en qué momento las incorporamos en el viaje.

1.Voluntariados y casas de familia ¿Cómo los conseguimos? Pros y contras.

Como tenemos cama en la Kombi no vemos necesario trabajar solo por el alojamiento, así que apuntamos a un voluntariado solo en momentos puntuales, como cuando estamos sin ella. Por ejemplo, la semana que la cruzamos de Colombia a Panamá, o en la cuarentena que quedamos varados en Bogotá con la Kombi en México, o en Ilha Grande donde no se pueden ingresar vehículos, o en Bocas del Toro que nos salía muy caro cruzarla. Aunque también hacemos voluntariado cuando necesitamos bajarnos de la Kombi, compartir con otras personas y tener nuevas experiencias.

Lo que hacemos es contactar por Instagram o Facebook a varios hostel/hotel que nos gusten, contándoles lo que hacemos y ofreciendo nuestro trabajo. Investigamos el lugar antes de mandar un mensaje para ver si tiene nuestro perfil, y no pegamos manotones de ahogados con tal de ahorrar y caer en el primero. Nos gusta elegir dónde queremos estar y qué queremos hacer, aunque lleve más tiempo.

Muchos nos cuentan que miran las ofertas de voluntariados en la web de Workaway y les escriben directamente a los dueños por las redes para ahorrarse los USD 50. No lo hemos hecho, aunque es buena opción, porque como ya les contamos, muchos se nos dieron de forma espontánea, por ejemplo, conversando con alguien sobre el viaje y el proyecto, y o “casualidad” necesita algo que podemos darle. Aprendimos a estar de mente abierta, porque para lograr algo, hay infinitas puertas.

Otro tipo de voluntariados. La Burning Man es un festival de arte que busca 2000 volutariados por año para armar todo. La entrada cuesta alrededor de USD 400.

De todas maneras, siempre está la opción de trabajar en hostel (quienes generalmente reciben voluntarios) en recepción, limpieza, construcción o ayudando en el desayuno. Es un clásico viajar haciendo este tipo de intercambios (más si viajás de mochilero), pero tenés que tener en cuenta que puede ser esclavizante, de hecho, conocimos algunos voluntariados que pedían 8 horas, de lunes a viernes, y hasta buscaban profesionales como diseñadores web, por ejemplo, y al fin y al cabo convenía mas trabajar por dinero y con eso pagar el hostel.

Además no siempre resulta color de rosas, por eso nos pareció importante darte los pros y contras, para que puedas elegir qué momento de “tu” viaje sería el ideal para hacer un voluntariado:

Pros:

*Tenés alojamiento y al menos una comida gratis (a veces todas, porque muchos huéspedes dejan alimento y la verdad no gastás un peso).

*Nuevas experiencias.

*Podés adquirir o mejorar habilidades (un idioma, huerta, bioconstrucción, manejo de redes). Hay voluntariados con temas específicos que son interesantes conocer para hacer cosas que te gusten. Por ejemplo, unos españoles iban voluntariando en refugios de animales por América, con monos principalmente, porque querían aprender sobre ese campo, y en Guatemala nos ofrecieron uno donde aprendías a fabricar pasta de dientes.

*Cambiás tu forma de viajar por un rato (en nuestro caso cuando viajar en la Kombi pasa a ser rutinario sabemos que es momento de hacer algo distinto).

*Te relacionás con personas del mundo viajero, pero que lo hacen de otra forma y te abre la cabeza a nuevas posibilidades de viaje, como por ejemplo, viajar por todos los continentes a dedo en velero o avionetas privadas.

Contra:

*Poca privacidad.

*Falta de momentos de silencio y quietud.

*Tenés que estar dispuesto a quedarte un tiempo en el lugar.

*No viajás, sino que estás trabajando (por eso, si es una estadía larga recomendamos que sea algo de tu agrado).

Voluntariado en Isla Barú, cuando enviamos la Kombi de Colombia a Panamá.

Quedarse en casas de familias…

¿Cómo llegamos a las casas de familia sin usar Couchsurfing?

A veces nos llegan mensajes a través de las redes sociales con invitaciones a hogares, los cuales aceptamos porque salirse un poco del camino “turístico” y recibir las cosas que nos ofrecen, nos ayuda a relacionarnos con locales, conocer lugares que no están en el mapa viajero, y por supuesto, ahorrar.

Aunque el lugar donde recibimos más invitaciones (de una ducha, una cama, una cena) es en la calle, cuando estamos vendiendo o cuando nos ven parados por ahí. Y, después de esos encuentros, se arma una red de contactos, ya que ellos mismos les piden a sus conocidos que nos esperan en otro lugar. Sí, así de generosa y amable es la gente en el camino, preocupados porque lleguemos bien al próximo destino. Es por eso que no vemos la necesidad de usar ninguna app, pero sabemos que son útiles si viajás de mochila o con poco días.

Economía viajera en casa de familia, Colombia
Familia que nos invitó a su casa en Popayán, Colombia, y nos llevaron a conocer la ciudad.

¡A TENER EN CUENTA! Es posible que tengas momentos en que no quieras estar con nadie, ni dar explicaciones, ni andar contando del viaje, ni compartir anécdotas, entonces no es momento para hacer un intercambio de este estilo, aunque te ayuden a ahorrar alojamiento, y posiblemente alguna comida. No está mal, no te sientas culpable, todos necesitamos silencios y espacios de privacidad, pero debés entender que no es un hotel y no está bueno que solo regreses a la noche a dormir, cansado y sin ganas de compartir. Estar en una casa ajena implica dedicarle tiempo a esta persona que te aloja, compartir un plato típico, esperarlo con la cena, arreglar el jardín, es decir, “darle algo a cambio”.

Familia que conocimos en un evento de autos antiguos y nos quedamos en su patio por 20 días mientras arreglábamos la Kombi.

2.Economía del “regalo”

¿Y eso? ¿Viven de los regalos que les hacen los otros?

Nada más lejos de lo que estás pensando. Esta “Economía del regalo”, cuando alguien te entrega algo y con eso te ayuda a materializar lo que deseas (cumplir un sueño, por ejemplo), no es “gratis”. Vos también debés entregar algo y ayudar a otras personas, y posiblemente no sea exactamente la misma persona que te regaló. Pero funciona algo así como una cadena de favores.

Les cuento algunos ejemplos para ser más clara. Nos han regalado tantas cosas “materiales” (dinero, ropa, comida, mantenimiento para la kombi, etc, etc) que llegamos a pensar ¿¡cómo vamos a devolver todo esto!? Pero nos ayudaron a entender que nosotros también estábamos regalando y dando, aunque no lo veíamos así. Por ejemplo, dedicando tiempo y dinero al escribir este blog que nadie paga, haciendo murales gratis, compartiendo con aquellas personas que nos daban, escuchando, conociendo de sus vidas, porque aunque te parezca poco, para muchos el mejor regalo que le podés hacer, es compañía. Entonces, no se trata de regalar el equivalente material, hay otras cosas también que puedes dar (me atrevo a decir que hasta más importantes).

Y saber que cuando alguien nos invita algo o nos da algo, no solo nos da la oportunidad de ahorrar, sino que nos lleva a ponernos en acción y ver qué podemos regalar nosotros para acercarlos a lo que deseen. Es un mar de aprendizajes este tema, que nos saca de la zona conocida de “esto sale $2″ si lo tengo lo compro y si no lo tengo no lo compro. Una vez que dejamos caer esa barrera mental, algo que nos parecía imposible de tener o muy caro para nuestro presupuesto, ¡lo conseguimos!

Con esto nuevo en la cabeza, empezamos a regalar cosas que las teníamos solo “por si acaso” (hemos dado hasta la rueda de auxilio) con la confianza de que cuando necesitemos algo, también llegará. Así funciona la “Economía del regalo”.

Parecerá medio hippie el pensamiento, ¡pero el universo se encarga de que todo quede en equilibrio! Y si te regalan mucho, regalá mucho, entregá y confiá. Hay una mejor frase que representa perfecto todo esto: “La causa de recibir es dar”.

Eric, un canadiense viviendo en Costa Rica, nos regaló los materiales para construir una ducha ni bien se enteró que no teníamos.

3.Economía del trueque

Es una alternativa que nuestros ancestros, y muchas comunidades en Bolivia y Perú, sabían (y saben) utilizar muy bien. “Yo siembro papas y se las intercambio a quien siembra remolacha”, así tengo variedad en el plato y todos nos beneficiamos.

¿Cuántas cosas quedan en desuso? Un libro, una remera, herramientas, cubiertos, adornos, una cama, un baño, un espacio de la casa. Pufff la lista podría seguir con todo lo que te puedas imaginar!

Economía del truque
Conocimos un lugar en Ecuador donde viven solo de una economía colaborativa y todo lo comparten.

No olvidaré jamás la frustración que sentí en una feria de Brasil donde no vendí ni siquiera para comprarme una trufa, hasta que la chica de las trufas vio una cartera que teníamos en nuestro parche ¿aceptan intercambio? Cuánta comida rica nos llevamos a la Kombi aquel día! Y nos hizo entender, que en realidad el dinero era uno de los tantos medios para obtener algo, pero no el único. Esto abrió una puerta que nunca más cerramos.

Otro ejemplo, íbamos a ferias orgánicas donde al finalizar siempre necesitaban una mano para acomodar y a cambio nos llevábamos frutas y verduras para toda la semana (muchas de las cuales pensaban tirar). ¿Eso es falta de dignidad? ¡Claro que no! De eso se tratan las economías colaborativas y de trueque. Y un último ejemplo de cómo los truques nos ayudan a lograr aquello que queremos, fue cuando tuve la oportunidad de hacer un curso de jabones y shampoo a cambio de promociones en las redes.

EL TRUEQUE COMO ALTERNATIVA NOS CONDUCE A:

*Darle uso a las cosas que están estancadas.

*Alcanzar lo que deseamos.

*A ser más creativos, imaginativo y mejorar habilidades para obtener aquello que nos gusta y queremos intercambiar.

*Compartir.

*Y nos da la posibilidad de obtener aquello que queremos y que se hace difícil conseguir con dinero.

Teníamos puras cucharas y nada de cuchillos cuando nos enteramos que a otros viajeros les sobraban los cuchillos y les faltaban cucharas ¡Todos felices!

CONCLUSIONES FINALES

Si trabajar es producir, lo hacemos constantemente. “Trabajamos” mucho y estamos inmersos en esos modelos económicos nombrados anteriormente, aunque no siempre recibimos un billete. Pero da lo mismo, si con lo que nos dan, nos acerca a lo que queremos. Hacemos el dinero en la medida en que vamos necesitando, y cuando necesitamos mucho, de repente aparece todo junto. Lo usamos como un medio para alcanzar objetivos, pero tenemos bien claro que no es la única manera de llegar. Y me gustaría compartirles un relato que nos ayudó a analizar el significado del dinero en nuestra vida:

“Una mujer recibió un dinero y lo puso sobre la mesa de su sala. Su hijo, de 7 años, tomó los billetes y ella dijo: “dejá esa plata que es para pagar…” Esa mujer siempre que recibía e dinero decía lo mismo: “es para pagar…” Sin saberlo, esa mujer está programando su mente para creer que el dinero es para pagar. En consecuencia, su vida económica, se reducía a eso: a estar pagando. Ella le está diciendo a su mente: “la plata es para pagar”. Entonces su mente le cree y empieza a trabajar para que así sea. Crea deudas y se hace de gastos innecesarios. ¿Por qué? Porque el dinero es para pagar!”

¿Qué sentido tiene el dinero en tu vida? Si no existiera ni dependieras del dinero para cumplir tus sueños, ¿qué harías en tu vida?

El dinero puede comprarte un pasaje, pero no el viaje.

Esperamos ayudar de alguna manera y nos gustaría leer qué piensan sobre estas nuevas economías o si conocen otras para seguir nutriendo este post!!

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2 Comments

  • Agustina

    Me encanta la manera que tienen de reinventarse a cada momento y situación. Y creo que ese es un desafío constante que nos hace crecer muchísimo y adaptarnos. Desde que los sigo pude cambiar un montón mi perspectiva acerca del dinero en los viajes. Gracias!

    junio 28, 2020 at 1:51 pm Reply
    • Viajá y Reíte

      Que bueno Agus que hayamos colaborado en algo que te acompañará por el resto de este viaje por la vida! Te abrazamos fuerte!

      junio 29, 2020 at 11:51 am Reply

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