OK… VIAJEMOS!

Por qué y para qué viajamos?? Mil preguntas. Una respuesta: Viajemos!

Luego de años de formación académica, entramos en el sistema laboral. En busca de nuevas oportunidades profesionales, San Pablo nos abrió sus puertas. 8 – 10 horas de trabajo + 3 horas de viaje al trabajo ida y vuelta + cansancio + dormir. Viernes exaltados porque teníamos 2 días de descanso, diversión, viajes (nunca suficiente). Tantas cosas queríamos hacer en tan sólo 2 días! Domingos nostálgicos por la aproximación de un lunes con una jornada laboral muy intensa. Fuimos testigos implicados que accedimos a esa “zona de riesgo”, de una rutina opresora, agobiante, opaca, perdiendo poco a poco nuestras cualidades de paz, de felicidad, de amor. Pero una luz iluminó nuestra esperanza, “imposible de decapitar”: un viaje de fin de semana fuera de la metrópolis de San Pablo, a las playas de Ubatuba.

El viaje de regreso a la ciudad, ese domingo triste y melancólico lleno de dudas, preguntas del para qué y por qué, el propósito de nuestras vidas, y si realmente estaba en coherencia con nuestros valores y con aquello que queríamos. Seguridad? Existe la seguridad? A qué llamamos seguridad? Qué es la felicidad? Qué estamos haciendo para alcanzar lo que para nosotros es la felicidad? Cuál es el momento del disfrute? Para qué trabajamos? Existen otras formas de sustentarnos económicamente sin legitimar y responder a un sistema del que se benefician unos pocos? Estamos dispuestos a relajarnos y disfrutar sólo 15 días en el año?


dsc00226 Disfrutamos aquella falta de libertad en nuestros trabajos, donde se coarta nuestra creatividad e imaginación, pues todo ya está impuesto? Podremos continuar con esa automatización, como si se tratara de robots, sin un propósito ni motivación? Es suficiente el dinero? Se corresponde equitativamente con nuestro disfrute? Y una lista infinita de preguntas, imposibles de citar. Primero necesitábamos preguntarnos. No hay respuestas sin preguntas. El día a día comenzaba a darnos respuestas y dilucidar aquello que no podíamos ver con nuestras rutinas.

Y cuál fue la respuesta? Viajemos para descubrir nuestro propósito en la vida. Precisamos ser dueños de nuestro propio tiempo. Entonces decidimos viajar aunando deseos, foco y capacidades para poder mudar aquellos patrones mentales que nos habían limitado de la grandeza de este mundo hasta el momento.

Se nos ha concedido a cada uno de nosotros una serie única de dones y talentos que nos permite realizar y cumplir nuestro objetivo en esta vida ¿no? La clave está en descubrirlo! Por eso viajamos y descubrimos. Todos tenemos una razón, un objetivo y una meta. Sólo necesitamos salir de nuestra “zona de confort” para encontrarnos y redescubrirnos. Los sueños están para cumplirse. Ahora.

Seguiremos andando, viviendo con la convicción de que estamos acá para amar y aprender.
Y que las experiencias vívidas son un medio para llegar a ese fin. Por eso experimentamos, probamos, corremos, volamos, amamos, miramos, estudiamos, leemos, pensamos, gritamos, abrazamos, crecemos, reímos. Y hacemos que cada día sea Mejor…