InGUATEMALA

20 DÍAS POR GUATEMALA

Volcán de Fuego Guatemala

Guatemala nos recibió con 2 cachos de bananas verdes. Ni bien cruzamos la frontera, tras pagar el arancel de la kombi de 150 quetzales (usd 23) y ponernos unas pulseritas que regalaban de bienvenida en la frontera, paramos en la primera estación de servicio que vimos. Los bomberos (hombres que colocan la gasolina) emocionados con ver la kombi quisieron darnos un presente. Nos obsequiaron ese tesoro que trasladamos de aquí para allá unas semanas, hasta que fueron madurando e íbamos comiendo poco a poco en el desayuno, merienda y cena.

En la estación de servicio con los regalos en mano.

ANTIGUA

Llegamos al día siguiente a Antigua, una ciudad colonial de calles empedradas y un volcán de fondo que erupcionaba dejando un paisaje de nubes grises y densas que se alejaban del cráter hasta diseminarse en el cielo. ¿Será normal? Nos preguntábamos cuando recorríamos la ciudad para tomarnos una michelada, bebida que se toma como en Córdoba el Fernet. En realidad, es una cerveza mezclada con salsa de tomate, jugo de limón, sal y chile. No fue amor a primera vista, pero al menos nos sacamos la duda del sabor que tenía. Al igual que con las tortitas de maíz hechas a mano, que sin saber cómo se comían, las comimos así no más. Sin nada de nada. El resultado fue bastante desabrido. ¿Estas son las famosas tortillas de maíz? Claro, faltaba el relleno, lo más importante.

Fuimos directo hasta la policía turística, en pleno centro de Antigua, donde nos habían informado que permitían quedarse y pasar la noche. Las reglas de eran claras y firmes: tienes que llevar tu propia agua (no abastecen), no hay baños, no se puede salir después de las 22 horas y no está permitido quedarse más de 7 noches. Es el spot donde muchos viajeros con casa rodante elijen quedarse varios días para visitar la ciudad, así que conocimos nuevos amigos y nos reencontramos con otros, Que Fluya Nossakombi, con quienes decidimos al día siguiente visitar juntos el Volcán Pacaya.

Caminata al volcán. 1 30 hs de ascenso. Suelo negro de arena volcánica.

El Volcán Pacaya, es un volcán activo y queda a unos 60 kilómetros por ruta de la ciudad de Antigua. Cobran una entrada al parque de 50 quetzales (usd 7) por persona, el camino está bastante marcado y te permiten subir sin guía. Eso sí, les recomiendo llevar muuuuuucha ropa, porque la temperatura desciende brutalmente (soy muy friolenta y exagerada, pero es un consejo a tener en cuenta) y el viento se torna heavy metal. Además, lo lindo es quedarse hasta la tardecita/noche para poder observar el color rojo carmín del río de lava corriendo y las rocas precipitándose. Son 6 kilómetros de caminata y nos habían dicho que en 3 horas lo haríamos. Empezamos el ascenso a las 15 horas, y al final tras 1 hs 30 minutos de caminar a paso tranquilo, llegamos.

El volcán Pacaya es uno de los tres volcanes activos de Guatemala.

El rugido y los sacudones del suelo como si una fiera estuviera despertándose comenzaron, pero no estábamos seguros de cuál era el volcán. Nos calentamos un poco con el infaltable mate. 2 termos para no quedarnos cortos. También nos habían dicho que en el río de lava podíamos calentar malvaviscos. Nunca comemos esos cuadrados gomosos de películas, pero habíamos llevado para hacer todo el ritual. Ya resignados porque no encontrábamos el río, regresando lo vimos. No se puede poner en palabras lo que esa naturaleza viva de Guatemala expresa. Hay que verlo. Y ver ese río ya casi de noche, rojo y mortal, con piedras escupidas por los aires, nos pareció un show natural espectacular, aunque la foto no muestre ni una pisca de lo que vimos.

Lo poco que la cámara capturó. Verlo en vivo es otra cosa.

Regresamos al puesto de policía turística, decidimos esperar un día para recuperar el cuerpo un tanto fatigado, y ascender al Volcán Acatenango, para ver de cerca el volcán de Fuego. Lo hicimos sin guía porque los mismos guías nos dijeron que el camino estaba súper marcado, pero creemos que actualmente ya no se puede entrar sin uno. Pagamos también 50 quetzales, y tuvimos una de las mejores experiencias de todo el viaje.

Amaneciendo en el Acatenango, calentando agua para el mate.

Llegamos hasta el municipio de La Soledad, donde dejamos la kombi en la casa de una familia (punto que está en la app de IOverlander) y comenzamos el ascenso al mediodía junto a un grupo de alpinistas y un tour que venía de la ciudad de Guatemala. Pasamos la noche en la cima, vimos al Volcán de Fuego erupcionar repetidas veces, y al día siguiente después del desayuno comenzamos el descenso. Fueron 4 horas para subir y 3 para bajar. Vale la pena cada pasito que das.

Empezando el ascenso al Acatenango. Mochila de la secundaria y carpa agarrada a las tiras y mucha voluntad!!

El resto de los días en Antigua visitamos la casa de la familia de Christa, una guatemalteca viajando por el mundo que conocimos en Costa Rica. Ella hacía tiempo que no volvía, y que le llevemos noticias de cómo estaba, era un alivio para todos. Nos recibieron y acogieron como a su propia hija. Aprovechamos a caminar por el centro de la ciudad, pasamos por el Arco de Santa Catalina, visitamos el mercado de artesanías y vimos una película en un centro cultural.

COBÁN, LANQUÍN, SEMUC CHAMPEY

Se acercaba navidad y habíamos acordado con amigos viajeros encontrarnos en Cobán y pasarla ahí todos juntos. Llegaron los del club de kombi de Guatemala, quienes nos trajeron de regalo un pinito de navidad de bolsillo, perfecto para kombi. Hicimos una torre de panqueques (vegetariana), asado, choripanes y de postre brigadeiros (dulce típico brasilero, hecho con leche condensada y cacao).

Encuentro de amigos viajeros para pasar navidad en familia! Brasil, Uruguay y Argentina reunida!

Después de los fuegos artificiales nos fuimos a dormir y el día siguiente partimos todos a Lanquín, que queda a unos 65 kms desde Cobán. Dejamos los vehículos en la plaza central del pueblo y buscamos algún camión para visitar Semuc Champey. Había nada más que 10 kms. de distancia, pero el camino estaba tan malo, lleno de piedras, que mejor ni arriesgar.

Semuc Champey: pasamos el día en estos piletones naturales de agua turquesa (50 quetzales cada uno la entrada).

En ese punto nos separamos de los amigos y cada uno siguió su camino. Nosotros hacia Tikal, pero por querer acortar, tomamos el peor camino de todo el viaje!!!! La gente local nos indicaba que el camino estaba bueno, hasta los mismos policías. No solo que demoramos unas 8 horas en hacer 30 kilómetros, sino que las piedras del camino parecían desarmar la kombi y todo el traqueteo terminó por sacar los muebles de lugar. “Vamos a romper toda la kombi”! grita Lucho desesperado.

Pero lo peor fue cuando nos cortaron el paso con unas sogas y un hacha amenazadora. “Tienen que pagar”. El camino era sinuoso, pedregoso, tortuoso y metido en el medio de la nada. No teníamos cómo salir y nos pedía una suma imposible de dinero. Cuando preguntamos si lo que estaba haciendo era oficial, el hombre se puso bélico y nos amenazaba con llamar a sus amigos campesinos y romper toda la kombi con el hacha. Un susto! Aceptó unos sticker, aunque lo quería todo: el cargador del celular, galletitas, las minikombi de juguete, un equipo de música y todo lo que estaba al alcance de su vista. Más adelante hubo otro señor, pero de trato más fácil y sin hacha (aceptó unas naranjas que el otro rechazó). El peor camino en 2 años indiscutiblemente.

TIKAL

Cansadísimos llegamos a Las Flores y dormimos en una estación de servicio. No se nos podía hablar del enojo que cargábamos. Terminamos peleando esa noche y revoleando los pepinos que estaba cortando. Al día siguiente ya más calmos, fuimos al aeropuerto a comprar las entradas para visitar Tikal (160 quetzales cada uno = usd 21) porque nos habían dicho que solo en sucursales de Banrural y en el aeropuerto había una. Pero al final, en la entrada misma al parque, también hay un Banrural. Manejamos 30 kms mas y llegamos a “El Remate” donde pasamos la noche, lavamos ropa y nos bañamos en el lago. Al otro día, manejamos otros 30 kms y llegamos a Tikal, las ruinas más famosas de Guatemala, declaradas Patrimonio Mundial y Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Recomendación: ir bien temprano o quedarse bien tarde, cuando no hay tanta gente y aparecen los monos arañas, tucanes y todo animal de selva.

Nos quedamos con ganas de más en Guatemala. Pero queríamos llegar a pasar año nuevo con unos amigos del pueblo que viven en México. Fueron 20 días intensos, 960 kilómetros hechos en un país verde, un mundo verde, y de colores ardientes, de telares de la gente, de color y más color, de aves y flora, de naturaleza que brota por doquier.

Si necesitás más datos de Guatemala (precios, documentos necesarios para entrar, lugares para dormir, etc) te recomendamos leer la guía del CA4!

0

You may also like

Leave a Reply

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies