InDIARIO DE VIAJE, PERU

CON HAMBRE EN LIMA (desaborchate el pantalón)

Puente de los suspiros, Barranco, Lima

Lima es una ciudad un poco gris, al menos en la semana que estuvimos no salió el sol. Amenazaba con llover, pero siempre quedaba igual, nublado y ceniciento. No hubo truenos, ni lluvia torrencial, ni relámpagos, pero el sol parecía haberse hecho humo. Lima es una capital que mira al pacífico con un mar frío, donde se ven cabecitas desteñidas por el sol en cualquier época del año.

lima
El mar de Lima desde un mirador de Barranco.

Entramos a la capital solo porque tenía unos amigos que quería pasar a saludar y compartir unos días. Los conocí en Estados Unidos, trabajamos en el mismo hotel (obvio que no de recepcionista, sino en los puestos más bajos, en mi caso limpiando habitaciones). El tema es que Lucho no quiere saber nada con entrar a grandes ciudades. Lo estresan. Y manejar la Kombi más. Pero si yo quiero entrar, él pone su condición: un lugar seguro donde dejar la Kombi. Tiene la mala suerte de que siempre consigo un sitio, o conozco a alguien y por una cosa u otra terminamos yendo a las metrópolis.

Tuvimos los mejores anfitriones que se encargaron de toda la logística, para que nos sintamos cómodos. Dejamos la Kombi en el trabajo de Vero, una de mis amigas y dormíamos en la casa de Fio, otra amiga, en el distrito de Lince.

Caminando por el centro histórico de Lima.

* CONSEJO (para los que viajan en vehículo propio): si desean conocer la ciudad, es mejor estacionar el vehículo en algún punto fijo (hay lugares en Ioverlander en Miraflores y Barranco) y recorrerla en transporte público. Es un caos también, pero con menos estrés porque no estás vos al volante. El tránsito en todo Perú nos dio miedo.

Nosotros en esta capital nos movimos en el vehículo de nuestros amigos y pasamos muchas horas atascados en el tráfico, pero aprovechamos estos momentos para ponernos al día con ellos.

Bueno, volvamos a lo que hicimos en Lima. En realidad, no muchos la miran por su mar, sino por su gastronomía. Todo es tan rico que no dan ganas de hablar. Solo comer. Ni Lima ni Perú son buenos lugares para hacer dieta ni ponerse en forma. Es una ciudad y un país para comilones. Y con estos grandes amigos nos dimos unas buenas panzadas.

Se asocia a Lima, y en realidad a todo Perú con ceviche. Pero hay mucho más. Los peruanos saben disfrutar de comer. Todo gira en torno a la comida. Terminábamos de comer y ya estábamos hablando o pensando qué comeríamos después.

Aquí les dejo algunos de los platos (y lugares) que si estás por la capital peruana, aunque sea por unas horas, te aconsejo que pruebes!

CHIFAS Y POLLERÍAS

En cada esquina limeña hay una pollería a las brasas y una chifa, que es restaurante chino, donde se fusiona la gastronomía china con la peruana. Es como poner en una misma coctelera la mejor sazón de cada país, agitar bien fuerte y obtener una de las mejores gastronomías del mundo.

Los inmigrantes llegados de China colaron a la cocina peruana ingredientes de su país: el arroz blanco, el wok, el wantán (una masa fina frita y rellena) y el frijol chino (brotes de soja). Hoy estos platos se han extendido a lo largo y ancho del país. Probamos Wantán en sopa y frita, frijol chino, arroz chaufa y aeropuerto. Porque no nos cabía mas nada en la panza. Sino la lista sería mas extensa.

Antes de comer aeropuerto, una combinación de arroz y fideos fritos, verduras y pollo salteado, aconsejo desabrochar el pantalón. O después de comer, salir a caminar 15 minutos.

Como los Limeños aman el pollo a las brasas, hicimos una parada en la pollería “Villa Chicken”. Un fijo, según ellos, de la comida dominguera familiar. Y si es acompañado por un arroz chaufa, dicen estar en la gloria. Para nosotros una bomba!

En Villa Chicken con Fio, Kathy y Miguel antes de entrar. Después no hubo más fotos. Solo comer y disfrutar.

ANTICUCHO

Comimos anticucho con salsa a la huancaína (de maní). Es una brocheta de origen peruano que consiste en diferentes tipos de carne ensartadas en un palo. Los venden en cada esquina en carretillas (carritos) aunque también en pollerías y por todos lados. Lucho comió un anticucho de corazón y dijo que estaba para chuparse los dedos. En mi caso (vegetariana) puedo opinar poco, pero ya con las caras de los demás puedo imaginarme.

PLATOS A LO “POBRE”

Al contrario de lo que uno piensa después de leer el nombre “a lo pobre”, son platos abundantes, de esos que sacian el hambre por horas.

Llaman a lo pobre a cualquier plato que lleve carne, huevo y plátanos fritos amontonados y revueltos. Así nace: Lomo a lo pobre, Hamburguesa a lo pobre, Bistec a lo pobre, etc.

Como verás, de pobre no tiene nada, y mejor que compartas el plato con alguien o te tomes un buen un té boldo para hacer la digestión.

HELADOS ARTESANALES

Barranco es un barrio bien bohemio, lleno de colores y murales, y un puente famoso, el de los suspiros. Es un barrio que además de vida nocturna hay mucha oferta cultural. Para no perder la costumbre de comer alguito, nos llevaron a una heladería artesanal llamada “BLU” y caminamos por pequeñas callecitas, llenas de flores. Por momento sentía estar en Europa (aunque no conozco, pero lo imagino así).

Después de tanta comida hacer acrobacias no era un buen plan, pero lo intentamos!

ALGO DE ALCOHOL PARA SOLTAR LA LENGUA

En el mismo barrio, Barranco, fuimos a “Ayahuasca Bar” y probamos de todo! Una salida nocturna, muy poco habitual en el viaje. Probamos chilcano, pisco sour (originario de Chile o de Perú?mmm), algarrobina sour y por supuesto cervezas (que llevan el nombre de la región a la que pertenecen como Cusqueña, Arequipeña). Pedimos un “piqueo” gigante con anitcucho, tequeños (deditos de queso) y chifles (plátano frito).

Piqueo y tragos en Ayahuasca Bar. Durante el viaje contadas veces fuimos a un bar. Pero Lima y compartir con amigos lo amerita.

POSTRES

Mazamorra, leche asada, 3 leches, picarones, suspiros a la limeña entran en la lista de los postres peruanos. Mi favorito los picarones: una masa frita (algo así como las tortas fritas) bañadas en miel.

PIZA POR METRO

Para despedirnos fuimos a Rústica a comer Piza por metro. Y la piza no les miento, abarcaba toda la mesa. Pedimos de un metro pero podés pedir de los metros o centímetros que quieras. Lo acompañamos con cerveza y ellos como buenos limeños, con pisco sour.

La calidad de la foto no es de las mejores, pero al recordar esa piza larga del tamaño de la mesa se me hace agua la boca!

Y además de comer…

Caminamos por el Malecón de Miraflores, conocimos el Monumento al beso y fuimos al Circuito Mágico del Agua. El complejo de fuentes de aguas danzantes más grandes del mundo según la Guinness World Records. Para volver a ser niños, jugar, mojarte y darte el permiso de reírte fuerte a carcajada hasta que se acalambre la panza. Si no es que ya se te acalambró de tanto comer!!

Y además Lucho hizo un hermoso mural en Lima que lo pueden ver en esta galería.

Con Quique, Vero y Roberto en el circuito mágico del agua!!
Jugar y volver a ser niños!

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